|
El vidrio se caracteriza por una apariencia de fragilidad tras la que se esconde una peculiar resistencia al paso del tiempo. La relativa estabilidad de su estructura nos permite disfrutar hoy de piezas que se han mantenido durante siglos en condiciones favorables.
Desde la antigüedad ha sido considerado, por su belleza, fragilidad y escasez, un objeto de lujo cargado a menudo de valor artístico. Así, se encuentran piezas tanto locales como importadas que con frecuencia constituyeron en su época un objeto de gran valor, convertidas hoy en día en documentos históricos de delicadeza singular.
El Departamento Conservación y Restauración de Material Vítreo tiene como objeto de trabajo la conservación tanto terapéutica como preventiva del material vítreo relacionado con nuestro patrimonio. Desde la obsidiana y las primeras pastas vítreas en forma de cuentas y abalorios hasta piezas de arte contemporáneo de fabricación industrial, encontramos una gran diversidad de objetos elaborados con este tipo de material; ungüentarios, botellas, amuletos, cuencos, vinajeras, lámparas, piezas litúrgicas y objetos-joya decorativos son algunos de los ejemplos a tratar.
La identificación y estudio de los distintos tipos de deterioro, la composición de los materiales, tanto como la diversidad de tratamientos son algunos de los aspectos fundamentales de nuestra función como conservadores.
Del mismo modo se estudian las condiciones de mantenimiento, almacenaje, transporte, sistemas expositivos y, en general, toda cuestión relacionada con la conservación preventiva de estos materiales.
UNGÜENTARIO DE VIDRIO AZUL
ORIGEN: Romano-imperia
lTÉCNICA: Vidrio soplado coloreado en azul cobalto. Ø : 45 mm I Altura: 68 mm
DATACIÓN: Siglo I d.C.
TITULARIDAD: Excavación urbana. SIAM, Valencia
La forma del ungüentario se relaciona con la tipología nº6 de Ising, propia de algunos vidrios soplados en azul cobalto del Norte de Italia durante el siglo I d.C. Las burbujas alargadas del interior y las variaciones de las distintas tonalidades son propias de la técnica del soplado libre y pueden apreciarse casi a simple vista. Nos llega con una pequeña pérdida de material en apertura de la boca, grietas, iridiscencias en ambas caras del cuerpo y una cantidad relevante de residuo solidificado en su interior. La asimetría de las condiciones en cada zona del vidrio nos obliga a adecuar los tratamientos puntualmente.
|